RECONOZCO (CON CIERTA CULPABILIDAD) QUE ME ENCANTA SEPTIEMBRE

Creo que la mayoría no lo decimos muy alto, por miedo a que nos tachen de mala madre o mal padre, pero yo no puedo resistirme a confesarlo, aún a sabiendas de que me asaltará una pequeña pero irreprimible sensación de culpabilidad… ¡¡¡qué alegría y sobre todo qué alivio da la llegada del mes de septiembre!!!

Claro que adoramos a nuestros hijos. Por supuesto que nos encanta pasar tiempo con ellos. Pero qué laaaaaaaaargo, larguísimo puede llegar a ser un verano, cuando las vacaciones (las de los demás, las del cole, las de las actividades extraescolares,…) nos sacan despiadadamente de la adorada rutina, la ‘logística familiar’ se nos vuelve del revés y la convivencia con nuestra pareja e hij@s se hace tan intensa.

Soy consciente de que para muchas personas el fin del verano llega unido a un crítico ‘Síndrome Postvacacional’, que según lo define un reciente artículo de La Razón, “se refiere a la ansiedad o presión emocional que se afronta al readaptarse a las tareas laborales después de un período vacacional”. De acuerdo al citado artículo, el “65% de los españoles sufren la depresión post vacaciones, […] que se manifiesta como una reacción de rechazo al trabajo en forma de tristeza, agitación, ansiedad, agobio, nerviosismo e irritabilidad”.

Y ante esta información, y partiendo no sólo de mi propia experiencia, sino también de las personas que llegan a Ententia sumergidas en una crisis de pareja tras los periodos vacacionales, a mí me asalta una duda o reflexión… ¿y si estos síntomas no fueran más que la reacción tardía ante la acumulación de estrés con los hijos, ante la falta de haber disfrutado de tiempo de pareja de calidad, ante la incapacidad de haber dicho “ahora necesito tiempo para mí solit@”? ¿Y si cuando llega septiembre en realidad lo que estamos necesitando son unas “vacaciones de las vacaciones”, unos “días sin hij@s” para disfrutarlos en pareja y a solas? …visto desde esta perspectiva, probablemente la mejor terapia que se le puede ofrecer a una víctima del citado síndrome -al menos cuando se trate de papás o mamás- sea una escapada de fin de semana (libre de tropa), que incluya el servicio de cuidado y atención de l@s hij@s. ?

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