Por qué dar las gracias a la persona que podría “causar” tu divorcio este verano

Si no quieres ser presa fácil de una crisis de pareja que pueda desembocar incluso en divorcio tras el verano, mantente alerta hacia un perfil muy particular que podrías tener en tu entorno más cercano: las personas que agotan.

Recientemente, por casualidades o causalidades de la vida, apareció en mi muro de Facebook un artículo que me hizo recordar situaciones que han ocurrido a parejas que han trabajado conmigo en Ententia una de esas típicas crisis que suelen manifestarse con más fuerza en verano. Se trataba de un artículo publicado en la revista digital La Mente es Maravillosa y en el que se habla sobre las “personas que agotan”.  La autora comentaba cómo estas personas engullen tiempo, paciencia y energía. Según afirma, se trata de esas personas cuyos comportamientos despliegan “conductas estresantes que condicionan de forma directa aquellos entornos donde se mueven”.

Viniendo de donde vengo, de escuchar y ayudar a parejas a crecer y a manejar sus crisis para tomar las decisiones que mejor se adaptan a sus necesidades, al leer la descripción sobre esta tipología de personas, no pude más que pensar en una situación que se repite en muchas parejas durante el verano. Y es que la época estival se convierte para muchos en un escenario en el que se incorporan “actores” no siempre deseados ni positivos para su relación de pareja.

Seguro que la primera asociación que quizás te venga a la cabeza al leer estas palabras sea el típico cliché de la “suegra entrometida”. Sin embargo, hay muchas más personas en la vida de una familia que pueden representar un enorme reto y cuya presencia se intensifica en verano, por ser partícipes de las actividades propias de las vacaciones. Desde vecinos de apartamento, pasando por amigos cercanos con los que hacemos planes, o familiares -hermanos, primos, tíos, sobrinos…- con quienes nos vamos de vacaciones o que nos ayudan con los niños.

Si tú tienes a alguien de estas características, que consume tu preciado tiempo, que genera conflictos, que demanda una cantidad desproporcionada de tu atención, mantente bien alerta. Y es que, si unimos al malestar que genera el comportamiento y las exigencias de este tipo de persona, la dificultad de poder comunicarse con nuestra pareja, la incapacidad de expresar las emociones y la carencia de una búsqueda conjunta de soluciones, la “persona que agota” que esté presente este verano en tu vida podría convertirse en el detonante de una crisis que pueda desembocar incluso en divorcio.

Desde mi punto de vista, evidentemente no es un “agente externo” quien lleva a una relación a la ruptura. El estrés al que una pareja pueda estar expuesta en el verano, bien sea porque pasan más tiempo del habitual juntas y se generan más puntos de fricción, o porque estén  lidiando con personas como las que describí más arriba, no hace más que sacar a la superficie su realidad como pareja y servir de termómetro para comprobar el “estado de salud” de su relación.

Por ello, si te encuentras en este momento con una “persona agotadora” en tu vida, te propongo sacarle partido a la situación, darle la vuelta y salir ganando. En primer lugar, dale internamente las gracias por haberte ayudado a tomar conciencia de que tu pareja necesita un “repaso”, de que tu relación es permeable y que está pasando por un momento delicado. En segundo lugar, hablen abiertamente en pareja de cómo se sienten, de lo que opinan, de lo que necesitan… ¡hablen desde el corazón y desde el “yo”, sin prejuicios ni reproches! En tercer lugar, acuerden las medidas necesarias para poner un límite a la influencia que la “persona que agota” tiene sobre su relación y sobre su vida. Y por último, prémiense con algo que mime su relación, que les haga sentirse más cerca, que les saque de la vida cotidiana y les haga reconectar con todas esas cosas por las que se eligieron, se enamoraron y decidieron ser compañeros de camino. Este proceso de expresar, de hacerse cómplices y de poner una porción de ilusión en la relación es una de las claves para la felicidad de cualquier pareja. Por ello, podríamos concluir que la “persona que agota” que hay en tu vida en este verano merece no sólo un “recorte de ámbito de influencia”, sino también un agradecimiento, ¿no crees? 😉

 

 

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